Cocheras del metro de Cuatro Caminos
Las cocheras y talleres del Metro de Cuatro Caminos forman parte de las construcciones originales del Metro de Madrid inauguradas el 17 de octubre de 1919.
Las cocheras y talleres del Metro de Cuatro Caminos forman parte de las construcciones originales del Metro de Madrid inauguradas el 17 de octubre de 1919.
Situada en la calle Nuñez de Balboa, esquina con Hermosilla, se encuentra esta pequeña iglesia que fue construida entre 1924 y 1926 por el arquitecto vizcaíno Teodoro Anasagasti Algán.
El Parque de la Cuña Verde de O'Donell, se localiza en los terrenos ubicados al sur y al este del Cementerio de la Almudena, en los distritos de Moratalaz y Ciudad Lineal.
El Palacio del Duque de Sesto es actualmente la sede del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), ubicado en el número 13 del Paseo de Recoletos de Madrid, entre la iglesia de San Pascual y el Palacio de López-Dóriga obra del mismo arquitecto.
El edificio es obra del arquitecto Luis María Cabello Lapiedra, se construyó en 1919. Cabello Lapiedra tuvo un papel destacado en el resurgimiento de una arquitectura nacional apoyada en los historicismos, pero también en influencias vernáculas tratadas de un modo romántico.
El ayuntamiento quiere crear un nuevo eje cultural en Madrid Río y este año ha ubicado el espacio al aire libre de Veranos de la Villa junto a la entrada a la Casa de Campo en nuestro Puente del Rey, sustituyendo a los Jardines de Sabatini.
La obra no se instaló donde la vemos hoy. En aquella época, en la glorieta de Quevedo se encontraba, el monumento al 2 de Mayo de Aniceto Marinas. Así, Quevedo acabo en la cercana glorieta de Alonso Martínez.
Hay que destacar que en el solar donde se construyó estuvo en su día la estación del tren del Niño Jesús, punto de inicio del ferrocarril del Tajuña que hoy se ha convertido en la Vía Verde del Tajuña, un recorrido en bici delicioso.
La ermita era lugar de encuentro de lavanderas gallegas y vascas que lavaban en las orillas del río. Es muy interesante leer a Arturo Barea hablar de la ermita y su entorno en La Forja de un Rebelde.
Pero su historia es muy dilatada. En 1152, Alfonso VII donó a la Villa de Madrid, en reconocimiento por su lealtad y apoyo 2.529 fanegas de tierras, entre las que estaban los montes de Cantarranas y Amaniel, que al fusionarse darían origen a la Dehesa.
Este edificio realizado entre 1908 y 1909, concebido como viviendas de lujo, recibió un galardón, en 1910, en el concurso anual convocado por el Ayuntamiento de Madrid para premiar a las fincas mejor construidas.