Una aventura a lo largo de la costa sur de Bretaña, entre Quimper y Vannes, descubriendo los paisajes costeros y las riquezas históricas del sur de Bretaña.
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La brisa y el olor del mar, vistas infinitas y carriles bicis al lado de playas desérticas. Este sorprendente viaje te invita a descubrir la costa francesa sobre dos ruedas, cruzando paisajes suaves y pueblos remunerados por su patrimonio arquitectónico. Además, no te dejará indiferente su gran variedad gastronómica: desde los mariscos de Marennes hasta y los vinos blancos de la región de Médoc, es un viaje para saborear. -
Pedalea por un país dónde los habitantes celebran su fiesta nacional buscando setas en los bosques. Por el país de las historias surrealistas de Kafka y del gran artista del Art Nouveau Alphonse Mucha. El país de castillos, cuentos de hada y magia… Descubre la República Checa con toda la familia, ¡seguro que no os dejará indiferente! -
Pedalea sin prisa por el extremo sur de Apulia, un secreto bien guardado y aún fuera del alcance del turismo masivo. Atravesar el Salento en bicicleta es como pedalear por un museo al aire libre. Dólmenes prehistóricos, santuarios bizantinos escondidos en cuevas, catedrales barrocas… son sólo unos pocos ejemplos de la gran variedad cultural que te encontrarás. -
Piensa en carreteras pequeñas y vacías decorando un paisaje rural y humilde en un lugar donde el tiempo va todavía más despacio. En paisajes de cuento con castillos y bosques que respiran leyendas e historia. Piensa en la cerveza Bohemia, el vino de Moravia, o en las ciruelas en conserva… Esto es La República Checa, y no hay mejor forma de descubrir este maravilloso país que sobre dos ruedas.