Ermita de Santa María de la Antigua en Carabanchel, mudéjar madrileño

Por |diciembre 27th, 2015|365 días en Madrid, BLOG, DESTACADOS|

Conservamos en Madrid algunos elementos del trabajo de esos magníficos alarifes mudéjares que trabajaron en la ciudad y por todo el territorio tras la llegada de los cristianos a finales del siglo XI, en la Comunidad de Madrid son conocidos los ejemplos de Camarma de Esteruelas, Valdilecha o Talamanca del Jarama. En la ciudad de Madrid son bien conocidos: la torre de la iglesia de San Nicolás, la torre de la iglesia de San Pedro y un edificio civil la Torre y la Casa de los Lujanes y nuestra protagonista de hoy, Santa María la Antigua, construida en el siglo XIII

Ermita de San Isidro, el Madrid más castizo

Por |noviembre 29th, 2015|365 días en Madrid, BLOG, DESTACADOS|

En la actualidad se celebra en sus cercanías la romería a San Isidro, en el 15 de mayo, una de las fiestas más castizas de la ciudad. Durante algunos años, la fiesta fue perdiendo interés, pero en los años ochenta del siglo XX se recuperó la tradición con fuerza, merced a la labor conjunta del Padre Manuel González López-Corps, párroco de la ermita de San Isidro; el alcalde de Madrid Enrique Tierno Galván; los concejales de Carabanchel Miguel Lara y Joaquín García Pontes; y los movimientos vecinales, muy potentes en aquella época.

Iglesia de San Pedro el Viejo

Por |noviembre 22nd, 2015|365 días en Madrid, BLOG, DESTACADOS|

Originalmente el nombre de la iglesia era “San Pedro el Real”, y así durante siglos, hasta el año 1891 cuando dejó de ser parroquia en favor de la actual Iglesia de la Paloma, que oficialmente se denomina “San Pedro el Real”. Ya sabéis el gusto de los madrileños por renombrarlo todo, rápidamente rebautizamos al templo más antiguo con el nombre de “San Pedro el Viejo”. Por eso todo el mundo se refiere al templo ubicado en la Calle del Nuncio como San Pedro el Viejo.

Monasterio de las Descalzas Reales

Por |octubre 18th, 2015|365 días en Madrid, BLOG, DESTACADOS|

El edificio de estilo clasicista del siglo XVI alberga en su interior importantes obras de arte, fruto de sus magníficas relaciones con la realeza. Un palacio plateresco castellano, que cuenta con columnas de mármol de Génova en los patios y salones decorados con azulejos y yeserías de tradición morisca, pero con formas ya del Renacimiento.