El Capricho de la Duquesa de Osuna

El-Capricho-en-Madrid-(26)Situado en el distrito de Barajas y con una extensión de 14 hectáreas, lo primero que podemos decir es que El Capricho es mucho más que un parque,  es un jardín artístico, el único jardín del romanticismo que se conserva en Madrid. Un jardín histórico. Su construcción se la debemos a los deseos de la duquesa de Osuna por tener una villa de recreo donde alejarse de la Corte. Un espacio donde llevar a cabo su particular capricho. Un jardín privado sembrado de espacios temáticos (una ría “serpentine” con lago e isla, el embarcadero o “casa de cañas”, el templete de Baco, la “casa de la vieja”, el fortín, la ermita, o el “abejero”, sorprendente pabellón hecho sólo para contemplar la actividad de las abejas, la Exedra, un paseo de duelistas, una plaza de toros y muchos espacios más) donde los duques desarrollarían sus divertimentos, fastuosas fiestas y fantasías dieciochescas.  Centrémonos unos instantes en ella, doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel, considerada una de las mujeres más inteligentes de la época, era mecenas de artistas (destacando entre todos ellos su relación con Goya), toreros e intelectuales, estaba en posesión de una interminable lista de títulos nobiliarios, entre otros: condesa-duquesa de Benavente, de Béjar y como consorte de don Pedro Alcántara, IX Duque de Osuna que era un enamorado de la literatura y de la música, fue también duquesa de Osuna.

La construcción del jardín, probablemente el más bello de Madrid, se desarrolló entre los años 1787 y 1839. En ella estuvieron implicados diferentes jardineros de las casas reales española y francesa como Jean Baptiste Mulot, quien venía de trabajar en Versalles.

Alberga tres tipos de jardines diferentes. El parterre o jardín francés, con su característica uniformidad en los setos y árboles, situado delante de la fachada posterior del Palacio. El giardino italiano, con su combinación de setos y árboles creciendo de tal modo que nos protege del sol en verano y aprovecha su calor en invierno, lo tenemos al Sur del Palacio, en un espacio no visitable en la actualidad, situado en la parte más antigua de los jardines, en un nivel de menor altura del terreno. El jardín paisajista inglés el más extenso; en él, la vegetación crece de una forma más libre, menos artificiosa, invitándonos a perdernos por sus caminos.

El palacete, la construcción de mayores dimensiones, delicada obra de Antonio y Martín López Aguado, albergó en su día numerosos cuadros de Goya.

En el parque hay un puente de hierro que fue construido en 1830 cuando aún no se había utilizado este material por los ingenieros de caminos. Tiene fama de ser el primero de toda España.

Durante la Guerra de la Independencia, primero  y en la Guerra Civil después, el recinto sufrió graves daños. En la primera el general francés Agustín Belliard lo uso como campamento de sus tropas. En la Guerra Civil, se construyó un búnker en 1937 en la zona denominada ‘Posición Jaca’, base de la defensa Noreste de Madrid por parte del General Miaja, junto al Palacete que se abrió en algunas ocasiones el pasado año y del que podemos ver dos entradas y sus chimeneas de ventilación.

En el verano del año 1936 se destruyó el laberinto por el aterrizaje de emergencia de un avión correo del vecino Barajas, hoy por suerte se ha recuperado, aunque está fuera del área visitable.

Os dejo un enlace con una explicación detallada del jardín y también un plano.

Sí aún no lo conocéis, esta en la que estamos es una época ideal para visitarlo. Tener en cuenta que sólo abre los fines de semana.

Un abrazo.

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